Carta 35 Noviembre. A la mierda
Este mes sí; este mes os voy a llorar un poco por cómo se nos está quedando internet, plataformas como Kindle y por qué deberíamos preocuparnos como miembras del ecosistema de la literatura lésbica.
Debo confesar que hace días que no sé qué hacer con mi carrera literaria. O sea, sí lo sé, pero no sé si entonces podré seguir llamándolo carrera literaria.
Ya he comentado en alguna ocasión que Amazon ya no es un lugar seguro para la autoras de novelas lésbicas. Primero porque hay bots de Telegram que "chupan" directamente de la plataforma para sus canales de pirateo de libros y segundo porque no pone coto a la ficción (y no ficción) escrita por IAs.
Miento. Sí lo pone, sólo puedes publicar 3 novelas escritas con IA generativa... al día.
Yo publico una al año. En una plataforma en el que la cantidad y la rapidez guían el algoritmo, puedes imaginarte en qué situación me deja eso.
Hoy voy a hablar de enmierdación (enshitification, en inglés), que es un término creado por un señor (Cory Doctorow) para definir cómo las plataformas de Internet se han ido convirtiendo en entornos hostiles para beneficiar a unos pocos. Lo hemos visto con Facebook y con Twitter. Incluso en la vida real con Mercadona o con la Sanidad Pública. Hace años que también ocurre con Amazon como marketplace, pero también como lugar para comprar y vender novelas autopublicadas.
La enmierdación de la plataforma ha ido así:
- Kindle Direct Publishing (de Amazon) se convirtió en una alternativa real para publicar tus propias historias sin pasar por el gatekeeper de las editoriales. Directas al Kindle de la lectora. Esto estuvo genial para la novela lésbica porque no había editoriales específicas (o muy pocas) para cubrir toda la demanda oculta que había. Además, los royalties se repartían y podías ganar un buen dinero con un par de novelas al año. Para mí, que venía de estar en paro y haber perdido mis ahorros, supuso una manera de generar ingresos que me salvó la vida.
- El primer indicio de enshitification llegó cuando Amazon decidió que el ecosistema estaba "maduro" y que necesitaba más rotación para mantener la rueda girando. El algoritmo, antes centrado en la calidad probada (reseñas), empezó a inclinarse sutilmente hacia la novedad. Ya no bastaba con tener un libro bueno; necesitabas un libro nuevo. Los tiempos entre lanzamientos se redujeron. Donde antes una autora podía recibir un dinero extra lanzando dos novelas al año, de repente las métricas de Amazon premiaban a quienes lanzaban tres. Luego cuatro. Luego seis. Luego una al mes.
- Hubo quienes pudieron seguir el ritmo y fueron premiadas por Amazon con un mejor posicionamiento y visibilidad. Hasta que vino el giro final, el golpe de gracia: la Inteligencia Artificial generativa. Y contra eso no puedes luchar. Escribe mucho más rápido que cualquiera de nosotras. Amazon ha abierto las compuertas al contenido slop. La novela escrita por humanas queda enterrada.*
Kindle Direct Publishing ya no es un ecosistema donde crecer como escritora. Es una mina de carbón algorítmica diseñada para extraer el máximo de contenido con el mínimo coste.
El peligro real no es solo que la IA me quite el trabajo (el de mi nombre real y el de mi pseudónimo), sino que a ti te robe la posibilidad de leer algo humano.
Nunca me he querido tomar muy en serio a mí misma, pero sé que lo que escribo es importante para muchas personas, aunque lo escriba desde una posición relajada y despreocupada.
Yo no escribo contenido; yo escribo para abrir un diálogo. Pimero conmigo misma, para conocerme y explorar aspectos de mi personalidad en contextos diferentes, y luego con la lectora que me lee reconociéndose en esa personalidad mía que sólo se desarrolla en la ficción.
Como te he dicho al principio, sí sé qué quiero hacer: seguiré escribiendo y explorando (otra cosa es dónde publicaré) y seguiré abriendo diálogos con la lectora que me quiera leer.
Yo soy responsable de lo que escribo; tú, de lo que lees, de dónde pones tu atención, tu tiempo, tu dinero. Si algún día te falta la literatura lésbica o si ves que lo que lees no tiene humanidad, que todo te suena a lo mismo, a historias ya leídas que no conectan contigo, ten por seguro que lo ha escrito una IA porque ya no habrá nadie que cuente desde una experiencia real.
¿Sabes el meme ese de hace años que decía algo así como "cada vez que pasa equis cosa, muere un gatito". Pues lo podemos traducir a nuestra problemática: cada vez que una novela LGTBIQA+ escrita por una IA se publica en Amazon, muere un poquito más la diversidad.
No es casual, no es accidental; es un plan y está acabando con nuestra representación.
Por eso no preguntes por quién doblan las campanas, doblan por ti.
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