Carta 30 Junio. Escribir lento
¡Cuánto tiempo! mayo se ha hecho eterno y junio, sin embargo, está pasando en un volao entre tormenta y tormenta. Un poco más y se me pasa el mes sin escribirte.
He estado algo liada últimamente con una faceta de mi vida que quizá te es desconocida: la de hacker.
Vale, no soy hacker, pero sí me gusta trastear con ordenadores, código, etc. Muestra de ello es que diseño, gestiono y manejo mi propia web (tienda online incluida) o este página que hice para ayudar a elegir tu próxima novela lésbica dependiendo de tu mood.
Compré un pc antiguo y venía sin disco duro, así que saqué el HDD de un viejo portátil y lo instalé. Esto que se resume en una frase me llevó unas cuantas horas de frustración e idas y venidas a por cosas.
Para que te quedes tranquila, sigo escribiendo una novela nueva que, por temática, será ya para el verano que viene. Aunque me propuse escribir y publicar dos novelas este año, creo que sólo podré dejar una publicada (Herederas de Safo) y ya el año que viene publicar las dos que tengo en fases más avanzadas (esta veraniega que estoy escribiendo y otra que ya tengo planteada lista para ponerme a escribirla).
Lo bueno se hace esperar, ¿no?
También he estado investigando cómo "desprenderme" de Amazon y otros servicios usamericanos. No es fácil, no te voy a engañar. Por ejemplo, pasar de Mailchimp a Brebo para esta lista de correo es una de las tareas que tengo pendientes. Estoy cada vez menos en redes como Twitter y más en Mastodon (a Bluesky sigo sin pillarle el rollo). Instagram y Facebook ni los piso. Asumo que esto no ayuda a mi visibilidad como autora lésbica, pero sí a mi salud mental.
Como ya comenté en alguna ocasión, Amazon es la plataforma que menos margen te deja de la venta de tus libros autopublicados, pero es la que más visibilidad aporta. Esto última está cambiando, puesto que:
- Las autoras lentas como yo lo tenemos crudo con el algoritmo que pide frecuencia y cantidad para aparecer en los resultados.
- Están apareciendo cada vez más autores fantasma que sí tienen la capacidad para publicar con la frecuencia que demanda Amazon (hola, IA).
Justo sobre esto comenté hace unos días en rrss. Taylor Jenkins Reid, la autora de Los 7 maridos de Evelyn Hugo ha salido del armario como bisexual aprovechando que saca nueva novela con protagonista sáfica Atmosphere.
Reid ha dicho que escribir sobre mujeres que aman a mujeres ha sido una manera de conectar con esa parte de sí misma que había tenido que mantener en silencio durante tanto tiempo.
Por eso me da tremenda pena lo que ya está ocurriendo con la literatura y la IA. Escribir es terapéutico, te ayuda a conocer cómo funciona tu cerebro, a descubrir cosas de ti que ni imaginabas que tenías dentro. A veces una palabra que escribes, cuando encuentras ese momento en el que fluyes y sacas las palabras sin pensar se convierte en una llave: abre una emoción, una memoria, una herida que creías cerrada o una idea que había estado esperando el momento justo para salir.
Aunque a veces duela y no siempre cure, casi siempre ordena. Y a veces, con un poco de suerte, transforma.
¿Por qué querrías dejar que una IA hiciera ese trabajo por ti?
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