Carta 15 Marzo. Paciencia

Ayer publicaba una captura de pantalla en Twitter de mi tablero de ventas en Amazon. 1 libro, unas 6.000 palabras leídas, 25 euros de royalties.

Permite mostrar imágenes para verla

Antes bastaba con publicar uno o dos libros al año para tener unos ingresos de unos 200 euros al mes con las ventas de una novela. Ahora tienes que publicar un libro al mes.

"He escuchado tantos argumentos y cábalas sobre cómo vivir de los libros que me atrevo a reducirlo a una frase: si eres narradora, para vivir de los libros lo que hay que hacer es vender libros". Fuente.

Leticia Costas, a la que llegué por dos vías, la de Gabriela Campbell y la de Eduardo Norte, habla de que para escribir de los libros hay que consagrarse a ellos full time. No como un trabajo de 8h sino como uno de 24/7. Aprender de papeleos, decir no, aprender a soltar cuidados.

Escribir más para convertir tu hobbie en una fuente de ingresos recurrente, estable y, por qué no, única significa, por supuesto, echarle horas. Es lo que en EE.UU. llaman "side hustle", un hobbie que conviertes en trabajo.

No obstante, como todo lo que viene de los USA, hay trampa:

"Esta “economía secundaria” no es un movimiento de base orgánico. No es una nueva economía. Es un cambio de nombre calculado del sobreempleo vendido como un empoderamiento de la autorrealización por parte de intereses corporativos que no están dispuestos a pagar a los trabajadores un salario decente". Fuente.

Personalmente, e incido en esto porque es una decisión muy personal, no quiero convertir mi afición (escribir) en un trabajo.

Yo lo que quiero es no trabajar.

Bastante que he hecho levantándome a las 6:30 durante unos cuantos meses para escribir estas dos novelas que tengo en proceso.

A principios de año fui tremendamente ambiciosa y dije que quería publicar dos novelas. Sigue siendo mi objetivo, pero no me voy a fustigar si no lo consigo.

Como te decía, no quiero trabajar, quiero dedicar tiempo a leer, a escribir, a ver cine, a viajar, a reflexionar; a mis amistades, a mi pareja, a mi familia; a las sobremesas largas, a los vermuts largos, a las noches cortas porque nos quedamos dormidas en el sofá.

Escribir es únicamente un resultado de todo eso que voy viviendo, una manera que tengo de masticarlo, de contármelo, de transformarlo y crear algo nuevo.

Sigo trabajando en dos novelas (una de aventuras y una romántica de enredos entre mujeres cuarentonas), y con la planificación de una tercera. En el cogote, una cuarta: una nueva historia de la espía Jana Báñez.

Paciencia. Es nuestra palabra del mes. La mía y la de mi pareja. La que hemos tenido para poder ahorrar y no depender de "side hustles" para pagar una hipoteca, la que estamos teniendo porque aun nos quedan unos meses para entrar a vivir en nuestra futura casa.

Así que si tienes la misma paciencia que yo, si resistes al imperativo del "ya!" que nos están imponiendo, yo te prometo seguir escribiendo para ti.